martes, 15 de diciembre de 2009

Moscas ebrias

Hace algunos dias, un grupo de cientificos estadounidenses logran poner ebrias a unas cuantas moscas de fruta. Se trataba de un experimento en el que las moscas bebian un liquido sin alcohol y uno con alcohol alternadamente, para después hacer que consumieran solo bebidas embriagantes y que se pusieran hasta atrás.

Le ruego a mis 2 amables lectores, que no crean que estos investigadores solo son una bola de morbosos sin quehacer, no. Muy por el contrario, el experimento se encamina a descubrir cuestiones fundamentales de la adicción al alcohol; el experimento se realizó en moscas porque estos animales son más fáciles de manipular, se dan por montones, pero sobre todo porque se les puede cortar la cabeza a fin de estudiar su cerebro y analizar todo lo ocurrido en su proceso de adicción. Esto sin duda, podría ser el inicio de una posible respuesta a un mal de grandes dimensiones,

lunes, 14 de diciembre de 2009

Igualitos es más baratito.

Por si todavía alguien duda de los poderes malévolos de esas empresas gigantescas que "buscan la felicidad en toooodo el mundo", veamos un par de videos en los que desde 1998 Disney nos dice "¿Qué nos importan las diferencias? si eso ni existe". Les presento entonces, parte de la banda sonora de la película Mulán en voz de Lucerdito (en la versión mexicana) y Christina Aguilera para la versión gringa. Ojo en la producción, que no en la voz ni en el idioma. Finalmente, si Disney es parte de esos que buscan la globalización aplicará eso de que "El buen amo por su casa empieza" ¿O no?

domingo, 13 de diciembre de 2009

Las palabras y los mitos: El origen (1a parte)

Presento sin más, la segunda parte del libro de Isaac Asimov "Las palabras y los mitos"... dada la extensión de este capítulo lo dividiré en dos partes... En esta ocasión, hablemos del cosmos. ¡Disfrútenlo!

Los griegos imaginaron que, en un principio, el universo estaba compuesto por una materia mezclada en pleno desorden. Nada tenía forma ni figura definidas. El universo era tan sólo una materia prima y de ella nada había sido hecho todavía. A esta materia prima le llamaron Caos.

La palabra «caos» en griego significa abismo. La palabra inglesa chasm, de igual significado, proviene de la misma raíz que «caos». Por consiguiente, el caos puede ser descrito como algo semejante al espacio exterior, aunque sin haberse formado todavía ninguno de los planetas ni estrellas. Todo existía meramente en forma de vapor turbulento y, transparente. Al parecer, sólo había vacío, un vasto abismo. (De hecho, los científicos modernos creen que así era el universo, en su origen.)

Hoy día aún empleamos la palabra «caos» para expresar todo cuanto se encuentra en un estado de confusión y desorden, siquiera sea una habitación con todas las cosas desparramadas por ella.

Esta palabra ha llegado hasta nosotros en otra forma incluso más familiar, aunque prácticamente nunca nos damos cuenta de ello.

Alrededor del año 1600, un químico flamenco llamado Jan Baptista van Helmont estudiaba los vapores producidos por la combustión del carbón vegetal. También se interesaba por las burbujas que se formaban al dejar en reposo los zumos de frutas.

Estos vapores y las diferentes clases de «aires» no eran como los líquidos y sólidos comunes que manejan los químicos. Un vapor no tiene forma por sí mismo. Cuando se encuentra dentro de un recipiente, éste parece vacío. Una sustancia así, carente de forma o figura, es un ejemplo de caos. Van Helmont decidió darle un nombre que viniese sugerido por la palabra. Prescindió de la «o» cambió la «c» por la «g»,y resultó «gas».

El fuel que actualmente se emplea en los automóviles es líquido cuando entra en el depósito. Pero en el motor, se vaporiza y se convierte en gas. Sólo cuando es gas puede combinarse con el aire, para, mover los pistones e impulsar el motor. Dado que este líquido se convierte en gas tan fácilmente, se le denomina «gasolina». Los americanos suelen simplificar la palabra y lo llaman «gas».

Así pues, cuando «apretamos el gas a fondo» estamos empleando una palabra que nos retrotrae a aquella palabra griega que designaba el estado inicial del universo. Y cuando, en una hora punta, muchos conductores aprietan el gas a fondo todos, a la vez, el resultado también es el caos.

Cuando fueron creadas del caos cosas con forma y figura, el resultado fue el Cosmos. Es una palabra griega que significa «orden» y «buena distribución» y, por lo tanto, es lo opuesto al caos. Hoy en día es muy frecuente referirse al universo con la palabra «cosmos», la cual también es utilizada para otras cosas.

Por ejemplo, en 1911, se descubrió un nuevo tipo de radiación que parecía bombardear la tierra por todas partes. Se tenía la impresión de que esta radiación procedía del universo entero, de hecho de todo el cosmos. El consecuencia, el físico americano Robert A. Millikan sugirió en 1925, que fueran denominados «rayos cósmicos» y así es como son conocidos hoy en día. «Cósmico» también significa vasto y de gran importancia, al igual que el propio universo, y un «cosmopolita» es aquel que se considera a sí mismo como parte integrante del mundo entero y no únicamente de un trocito de él.

Existe una huella aún más conocida de la palabra «cosmos». Dado que cosmos significa buena distribución» y «orden», los polvos, el carmín, los lápices de labios, los sombreados y otras cosas para poner la cara en orden son los «cosméticos». Y no cabe duda de que, viendo trabajar a ciertos empleados de los institutos de belleza, uno tiene la impresión de qué emplean el maquillaje para convertir un «caos» en un «cosmos».

En la mayor parte de los sistemas mitológicos, los primeros seres que surgen del caos inicial no son hombres, sino dioses. A éstos se les representa frecuentemente con figura de hombres, aunque a veces su aspecto, es en parte o totalmente animal. Se diferencian de los hombres en que son mucho más poderosos. Pueden controlar las fuerzas de la naturaleza. Pueden gobernar el Sol, lanzar destellos de luz, azotar el mar con huracanes, hacer crecer las plantas o desencadenar plagas. Por lo común, son inmortales.

sábado, 12 de diciembre de 2009

3 notitas rápidas


Leer y escribir aumenta la densidad de materia gris en el cerebro, que suele relacionarse con la inteligencia, según el Basque Center on Cognition Brain and Language. Lo han averiguado comparando imágenes cerebrales de 20 ex guerrilleros colombianos analfabetos y de otros 20 que aprendieron, tras dejar las armas, a leer y escribir.


La marihuana tiene los mismos efectos cerebrales que el freno en un coche: reduce la velocidad con la que se relacionan las neuronas. Esto tiene consecuencias dañinas, como la alteración de la memoria, pero también servirá para tratar la epilepsia, en la que se da un “exceso” de actividad neuronal. Pero, ¡ojo chicos¡ si se abusa, también puede afectar.... a la calidad del semen.

Investigadores del Brain Mind Institute de Lausana, Suiza, tendrán listo en 2020 un cerebro artificial capaz de replicar las funciones del humano (memoria, etc). Ya es posible, según el neurocientífico Henry Markram: “La mente tiene trillones de sinapsis, billones de neuronas, miles de millones de proteínas y miles de genes.

Pero estos números son finitos, y la tecnología es muy sofisticada”.

La reproducción informática imitará cómo procesa la mente la información, y permitirá ver qué ocurre en el cerebro cuando se ve afectado por enfermedades como el autismo y la esquizofrenia, que aún no han podido comprenderse. Además, los experimentos que hasta ahora se hacían en animales podrán sustituirse por pruebas en el modelo.

Totalmente vigilados


De la cabeza --enferma diría yo-- de un filósofo inglés, Jeremy Bentham, en 1791 se diseño un centro penitenciario que rebasaría lo que hoy conocemos como máxima seguridad.

El panóptico es un centro penitenciario ideal. El concepto de este diseño permite a un vigilante observar (-opticón) a todos (pan-) los prisioneros sin que éstos puedan saber si están siendo observados o no.

La estructura de la prisión incorpora una torre de vigilancia en el centro de un edificio anular que está dividido en celdas. Cada una de estas celdas comprende una superficie tal que permite tener dos ventanas: una exterior para que entre la luz y otra interior dirigida hacia la torre de vigilancia. Los ocupantes de las celdas se encontrarían aislados unos de otros por paredes y sujetos al escrutinio colectivo e individual de un vigilante en la torre que permanecería oculto. Para ello, Bentham no sólo imaginó persianas venecianas en las ventanas de la torre de observación, sino también conexiones laberínticas entre las salas de la torre para evitar destellos de luz o ruido que pudieran delatar la presencia de un observador.

De acuerdo con el diseño de Bentham, este sería un diseño más barato que el de las prisiones de su época, ya que requiere menos empleados. Puesto que los vigilantes no pueden ser vistos, no sería necesario que estuvieran trabajando todo el tiempo, dejando la labor de la observación por instantes. Aunque el diseño tuvo efectos limitados en las cárceles de la época de Bentham, se vio como un desarrollo importante. Así, Michel Foucault (en Vigilar y castigar) consideró el diseño como un ejemplo de una nueva tecnología de observación que trascendería al Ejército, a la educación y a las fábricas. Hay, o hubo, ejemplos de panopticón en España, la Cárcel Modelo de Madrid, en Argentina la Cárcel de Caseros de Buenos Aires,en Perú la Penitenciaría de Lima, en Bogotá el Panóptico de Bogotá (ahora el Museo Nacional de Colombia), y en Venezuela la ya desaparecida prisión de la Rotunda.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Como regenerar un diente con celulas madre

En 49 días ya se puede regenerar un diente perdido con células madre. Recientemente, el

doctor en Bioingeniería, Takashi Tsuji, de la Universidad de Ciencias de Tokio, ha logrado extraer células de un embrión que actuaron como semillas de un nuevo diente. Y este creció

hasta cumplir su función perfectamente.

La investigación comenzó, cuando Tsuji se dio cuenta de que: “Estas semillas de diente tienen las instrucciones para construir uno nuevo”. La importancia del hallazgo reside en que esta es la primera investigación que regenera un órgano completamente funcional. Los dientes se desarrollaron con todas sus partes habituales, incluidos el esmalte dental y las fibras nerviosas. Por su parte, los ratones no tuvieron ningún problema para comer con ellos. Más aún, segregaron ciertas hormonas que ayudaron al mejor crecimiento de la pieza.

El por qué elegir esta parte de nuestro cuerpo para la investigación, pudiendo escoger cualquier otro órgano, es que en nuestra boca reside el futuro de la regeneración: “El diente ofrece un buen modelo de investigación. Nos brinda grandes posibilidades para el desarrollo de tecnología que tiene que ver con las terapias de regeneración para el reemplazo de órganos. Es el primer paso”.

Por ahora, este avance solo se ha producido en ratones, pero los investigadores de la Universidad de Ciencias de Tokio esperan que pronto será posible regenerar dientes y otros órganos en humanos a partir de una célula. “Muchos esperan que nuestro estudio sea adaptable para una gran variedad de órganos”, concluye Tsuji.

martes, 1 de diciembre de 2009

Erupción solar

Solo son 10 segunditos de u fenómeno astronómico realmente inpactante

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