miércoles, 11 de noviembre de 2009

El surrealismo de Jacek Yerka: el pintor de sueños.

Nació en 1952, en una pequeña ciudad del norte de Polonia.

Yerka combina colores como un mago, paisajes, lugares de su infancia, objetos cotidianos, y seres fantásticos. Yerka nos lleva al sueño, al asombro, a la fascinación, a islas imaginarias a países que sólo llegan los ojos del niño.

Yerka nos tiende una mano para atravesar el espejo y conducirnos a un mundo marino o celestial, a bosques o ciudades llenas de color, a los mundos del sueño, el asombro y el misterio, a su particular mundo de las maravillas. Dejo aquí un pedacito de su obra... ¡Disfrutenla!

Mi agradecimiento para Sandra Rodríguez (papas) por enviarme tan bonita obra.

martes, 10 de noviembre de 2009

Lo mejor...

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lunes, 9 de noviembre de 2009

La mujer que se casó con el muro de Berlín


Hoy se cumplen 20 años de la caída del muro que separara no solo a Alemania, sino a la humanidad entera mediante un simbolismo de odio, intolerancia y represión. Pese a esto, encontramos en este mundo bizarro la indescriptible historia de una mujer que asegura sostener un matrimonio con el tan afamado muro.

Y lleva su nombre: Eija Ritta Berliner Mauer (Muro de Berlín en alemán). Es suiza y confiesa estar enamorada del muro de Berlín, una historia de fantasía y un trastorno mental que la tiene obsesionada con su “esposo” que se “jubiló” en 1989.

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Agradecimientos especiales a Gustavo Arréchiga y Brainmedia.

domingo, 8 de noviembre de 2009

América Latina es el lugar más estimulante del mundo (parte 3)


Y con esta entrega doy fin a la entrevista que diera Noam Chomsky a La Jornada. Disfrútenla.

Más de lo mismo

Los medios están un poco sorprendidos de que se esté regresando adonde siempre se estuvo. Lo reportan, es difícil no hacerlo, pero el hecho es que las instituciones financieras se pavonean de que todo está quedando igual que antes. Ganaron. Goldman Sachs ni siquiera intenta ocultar que después de haber hundido la economía está entregando jugosos bonos a sus ejecutivos. Creo que en el pasado trimestre acaba de reportar las ganancias más altas de su historia. Si fueran un poquito más inteligentes lo intentarían ocultar.

Esto se debe a que Obama está respondiendo a quienes apoyaron su campaña: el sector financiero. Miren nada más a quién escogió para su equipo económico. Su primer asesor fue Robert Rubin, el responsable de la derogación de una ley que regulaba al sector financiero, lo cual benefició mucho a Goldman Sachs; asimismo, se convirtió en directivo de Citigroup, hizo una fortuna y se salió justo a tiempo. Larry Summers, quien fue la principal figura responsable de detener toda regulación de los instrumentos financieros exóticos, ahora es el principal asesor económico de la Casa Blanca. Y Timothy Geithner, quien como presidente de la Reserva Federal de Nueva York supervisaba lo que sucedía, es secretario del Tesoro.

En un reportaje reciente se examinó a algunos de los principales asesores económicos de Obama. Se concluyó que gran parte de ellos no deberían estar en el equipo de asesoría, sino enfrentando demandas legales, porque estuvieron involucrados en malos manejos en la contabilidad y otros asuntos que detonaron la crisis.

¿Por cuánto tiempo se pueden mantener las ilusiones? Los bancos están ahora mejor que antes. Primero recibieron un enorme rescate del gobierno y los contribuyentes, y lo utilizaron para fortalecerse. Son más grandes que nunca; absorbieron a los débiles. O sea, se está sentando la base para la próxima crisis. Los grandes bancos se están beneficiando con una póliza de seguros del gobierno, que se llama demasiado grande para fallar. Si se es un banco enorme o una casa de inversión importante, es demasiado importante para fracasar. Si se es Goldman Sachs o Citigroup, no puede fracasar porque eso derrumbaría toda la economía. Por eso pueden hacer préstamos riesgosos, para ganar mucho dinero, y si algo falla, el gobierno los rescata.

La guerra contra el narco

La guerra contra la droga, que desgarra a varios países de América Latina entre los que se encuentra México, tiene viejos antecedentes. Revitalizada por Nixon, fue un esfuerzo por superar los efectos de la guerra de Vietnam en Estados Unidos.

La guerra fue un factor que llevó a una importante revolución cultural en los 60, la cual civilizó al país: derechos de la mujer, derechos civiles. O sea, democratizó el territorio, aterrorizando a las elites. La última cosa que deseaban era la democracia, los derechos de la población, etcétera, así que lanzaron una enorme contraofensiva. Parte de ella fue la guerra contra las drogas.

Ésta fue diseñada para trasladar la concepción de la guerra de Vietnam, de lo que nosotros les estábamos haciendo a los vietnamitas, a lo que ellos nos estaban haciendo a nosotros. El gran tema a fines de los 60 en los medios, incluso los liberales, fue que la guerra de Vietnam fue una guerra contra Estados Unidos. Los vietnamitas estaban destruyendo a nuestro país con drogas. Fue un mito fabricado por los medios en las películas y la prensa. Se inventó la historia de un ejército lleno de soldados adictos a las drogas que al regresar se convertirían en delincuentes y aterrorizarían a nuestras ciudades. Sí, había uso de drogas entre los militares, pero no era muy diferente al que existía en otros sectores de la sociedad. Fue un mito fabricado. De eso se trataba la guerra contra las drogas. Así se cambió la concepción de la guerra de Vietnam a una en la que nosotros eramos las víctimas.

Eso encajó muy bien con las campañas en favor de la ley y el orden. Se decía que nuestras ciudades se desgarraban por el movimiento antibélico y los rebeldes culturales, y que por eso teníamos que imponer la ley y el orden. Allí cabía la guerra contra la droga.

Reagan la amplió de manera significativa. En los primeros años de su administración se intensificó la campaña, acusando a los comunistas de promover el consumo de drogas.

A principios de los 80 los funcionarios que tomaban en serio la guerra contra las drogas descubrieron un incremento significativo e inexplicable de fondos en bancos del sur de Florida. Lanzaron una campaña para detenerlo. La Casa Blanca intervino y suspendió la campaña. Quien lo hizo fue George Bush padre, en ese tiempo encargado de la guerra contra las drogas. Fue cuando la tasa de encarcelamiento se incrementó de manera significativa, en gran parte con presos negros. Ahora el número de prisioneros per cápita es el más alto en el mundo. Sin embargo, la tasa de criminalidad es casi igual que en otros países. Es un control sobre parte de la población. Es un asunto de clase.

La guerra contra las drogas, como otras políticas, promovidas tanto por liberales como por conservadores, es un intento por controlar la democratización de fuerzas sociales.

Hace unos días, el Departamento de Estado de Obama emitió su certificación de cooperación en la lucha contra las drogas. Los tres países que fuerondescertificados son Myamar, una dictadura militar –no importa, está apoyada por empresas petroleras occidentales–, Venezuela y Bolivia, que son enemigos de Estados Unidos. Ni México, ni Colombia, ni Estados Unidos, en todos los cuales hay narcotráfico.

Un lugar interesante

El elemento central del neoliberalismo es la liberalizacón de los mercados financieros, lo cual hace vulnerables a los países que tienen inversionistas extranjeros. Si uno no puede controlar su moneda y la fuga de capitales, está bajo control de los inversionistas extranjeros. Pueden destruir una economía si no les gusta lo que este país hace. Ésa es otra forma de controlar pueblos y fuerzas sociales, como los movimientos obreros. Son reacciones naturales de un empresariado muy concentrado, con gran conciencia de clase. Claro que hay resistencia, pero fragmentada y poco organizada, y por ello pueden seguir promoviendo políticas a las que se opone la mayoría de la población. A veces esto llega al extremo.

El sector financiero está igual que antes; las aseguradoras de salud han ganado con la reforma sanitaria, las empresas energéticas ganarán con la reforma energética, los sindicatos han perdido con la reforma laboral y, por supuesto, la población de Estados Unidos y la del mundo pierden porque ya de por sí la destrucción de la economía es grave. Si se destruye el medio ambiente, los que de veras sufrirán son los pobres. Los ricos sobrevivirán a los efectos del calentamiento global.

Por esto América Latina es uno de los lugares verdaderamente interesantes. Es uno de los sitios en los que hay verdadera resistencia a todo esto. ¿Hasta dónde llegará? No se sabe. No me sorprendería que haya un giro a la derecha en las próximas elecciones en América del Sur. Aun así, se ha logrado un avance que sienta las bases para algo más. No hay muchos lugares en el mundo de los que pueda decirse lo mismo.

sábado, 7 de noviembre de 2009

¿Por qué no publiqué nada en dias?

Exceso de trabajo e histeria diría yo. Pero hay una parte que resulta satisfactoria despues de días y dias de darle vuelta a las exposiciones y trabajos finales (que aun no terminan) y no amables lectores, por satisfaccion no me refiero a hacer las cosas bien ni obtener buenas notas, ¡No! me refiero a lo divertido que fue hacer cantar a un grupo completo solo por que sí.

Alguna vez me hablaron de como las personas se dejan llevar dentro de un grupo o algo así pero la verdad, el cerebro que instrumenta la publicación de este blog esta un poco cansado así que dejémoslo para otra ocasión. Por lo pronto les dejo el bonito video de un grupo de universitarios (incluyendo a la maestra) que fueron estafados al cantar "El chorrito"... Eso sí hace sonreir a cualquiera.

martes, 3 de noviembre de 2009

Las palabras y los mitos (1er fragmento)

Isaac Asimov fue un excelente escritor. Igual escribía Ciencia Ficción que libros acerca de Historia o de divulgación científica. Uno de sus libros recibe el título de "Las palabras y los mitos", en esta obra, el primer explicador de la era moderna nos lleva de la mano para descubrir el origen de algunas palabras a través de los más sobresalientes mitos griegos. Publicó entonces una selección de algunos datos interesantes de esta pequeñita pero interesantísima obra.

Los seres humanos no serían humanos si no se preguntaran acerca del mundo que les rodea. Hace muchos miles de años, cuando la humanidad aún vivía en estado primitivo, los hombres debieron de asomarse a la puerta de sus cuevas y se preguntaron qué era lo que contemplaban. ¿Qué producía el fulgor del rayo? ¿De dónde procedía el viento? ¿Por qué empezaba tan pronto el invierno y todo lo verde se secaba? ¿Y por qué todo recobraba vida a la primavera siguiente?

El hombre también se preguntaba sobre sí mismo. ¿Por qué los hombres enferman de vez en cuando? ¿Por qué todos envejecen y mueren? ¿Quién fue el primero en enseñarles a servirse del fuego y a tejer las ropas?

Eran muchas las preguntas, pero no había respuesta para ellas. Corrían los tiempos anteriores a la ciencia; antes de que el hombre hubiese aprendido a experimentar en orden a determinar el cómo y el porqué del universo.

El hombre primitivo tenía que inventarse las respuestas que parecían más lógicas. El furioso huracán era como el resoplido de un hombre enfurecido. Sin embargo, el viento era mucho más violento que el aliento de cualquier hombre y, además, llevaba soplando desde tiempos inmemoriales. Por consiguiente, debió de ser creado por un hombre tremendamente grande y poderoso, que no moría nunca. Este ser sobrehumano era un «dios» o un «demonio».

El rayo tal vez fuese como la enorme y mortífera lanza de otro dios. En, consecuencia, y dado que las lanzas mataban a los hombres, la enfermedad debía de ser el resultado de unas invisibles flechas arrojadas por algún otro dios

Puesto que hombres y mujeres al casarse tenían hijos, quizá las verdes plantas de la tierra eran los hijos del cielo (un dios) y de la tierra, (una diosa). La lluvia bienhechora que hacía crecer las plantas era el matrimonio entre ambos.

Puede que una diosa estuviese al cuidado de las plantas de la tierra y que se hubiese enfurecido por algún contratiempo. Con ello habría impedido que las plantas crecieran hasta que las cosas no se hubiesen arreglado, ésta sería la razón de que las cosas verdes se secaran y llegara el invierno, y también de que la tierra, acabado el invierno, volviese a reverdecer con el advenimiento de la primavera.

Cada grupo de seres humanos elaboró historias de este tipo; y las de algunos resultaron más atractivas y lúcidas que las de otros. Por encima de todas ellas destacaron las de los antiguos griegos. Eran gente aguda e imaginativa, dotada de gran talento literario, y crearon algunos de los relatos más fascinantes de este tipo. Estas leyendas las denominaron mitos, palabra griega que significa simplemente «cuento» o «historia». En nuestros días empleamos el vocablo «mito» para designar un relato de unas características especiales: el que cuenta con hechos sobrenaturales o fantásticos que intentan explicar la naturaleza, o el que hace referencia a los dioses o demonios inventados por el hombre primitivo.

Los griegos tomaban muy en serio sus mitos. Dado que los dioses controlaban las fuerzas naturales, era sensato tratarlos con muchos miramientos. Había que sobornarles para que enviasen la lluvia cuando ésta se hacia necesaria y rogar su indulgencia para que no mandasen enfermedades o calamidades. Por esta razón, se sacrificaban animales o se erigían bellos templos en honor suyo, o les alababan con cánticos. Y así fue modelándose una religión en torno a los mitos.

Durante más de mil años, los hombres de la antigüedad (de los que hemos heredado nuestra civilización) creyeron en esta religión. La grandiosa literatura que crearon está repleta de ella. Denominaron estrellas y planetas con los personajes de los mitos. Crearon relatos de antepasados de vaga memoria y los convirtieron en hijos de diversos dioses y diosas. Y a sus propios niños les pusieron el nombre de estos «héroes» de ascendencia divina.

Con la cristiandad, aquella antigua religión desapareció y los europeos dejaron de creer en los viejos dioses griegos y romanos. Sin embargo, persistió el recuerdo de aquellos dioses y sus mitos. La antigua literatura no murió; tenía demasiada importancia para que sucediera tal cosa. Todavía hoy leemos la Ilíada y la Odisea de Homero. Leemos las grandes obras teatrales de los dramaturgos griegos. Leemos las fábulas de Esopo y las obras históricas y filosóficas de griegos y romanos. En todas ellas aparecen con gran frecuencia los dioses y los mitos.

En realidad, los relatos griegos resultaban tan fascinantes que incluso después de la aparición de la cristiandad, los hombres no se consideraban ilustrados si no habían estudiando todas aquellas historias. Los hombres instruidos incorporaban a su léxico palabras de los mitos, y algunas de ellas han perdurado en el lenguaje. Por esta razón todavía hoy se encuentran trazas de los mitos griegos en todas las lenguas europeas, incluida la castellana.

Por ejemplo, la señal acústica de los coches de la policía es una sirena, y una morsa es un sirenio; un organillo circense es un calíope, y un acalefo es una medusa. Gritamos con voz estentórea y prestamos atención a un mentor o a un barbudo nestoriano.

En todos estos casos evocamos relatos griegos: las Sirenas eran una trampa mortal, Calíope una diosa, Medusa y Equidna monstruos horribles, y Esténtor, Méntor y Néstor eran hombres.

Los científicos, en especial, obtuvieron su terminología de los antiguos mitos. Hasta hace pocos años, el latín y el griego eran las lenguas usuales de hombres eruditos de todas las naciones. Cuando se hacía preciso dar un nombre a un nuevo animal, planeta, elemento químico o fenómeno, habría sido incómodo que los científicos de cada nacionalidad emplearan términos de su propio idioma. Por ello, se impuso la costumbre de darles nombres latinos o griegos que todas las nacionalidades podían emplear.

Como los mitos griegos eran tan conocidos, resultó natural elegir los términos de estos mitos siempre que fueran adaptables a la situación. A título de ejemplo, cuando el uranio fue desintegrado por vez primera mediante fisión, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, apareció un nuevo elemento en medio de aquel mortífero calor radioactivo. Se le denominó «promecio», basándose, en Prometeo, un personaje de la mitología griega que desafió al terrible calor radiactivo del Sol para proporcionar el fuego a la humanidad.

La mayoría de nosotros fuimos iniciados en los mitos griegos durante la juventud, pero sólo nos enseñaron a considerarlos como interesantes cuentos de hadas e historias de aventuras. Sin embargo, como podéis ver se trata de mucho más que eso. Son parte de nuestra cultura, y nuestro lenguaje, el científico, se deriva fundamentalmente de ellos.

En este libro desearía repasar algunos de los mitos griegos y ver cómo dieron lugar a palabras y expresiones que hoy día utilizamos. Demostrar cómo estas antiquísimas historias, que han perdurado durante más de tres mil años, todavía forman parte de nuestras vidas cotidianas. La comprensión de los mitos nos ayudará a comprendernos mejor.

lunes, 2 de noviembre de 2009

¿Me da mi calaverita?

Hay nomás pa que vean que el ingenio del mexicano no tiene límites, pero que digo de mexicanos extraordinarios como Hernández y Helguera que nos dejan esta semana una que otra calaverita política. Disfrútenlas.

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