viernes, 24 de febrero de 2012

¿Qué es un ensamble musical?

Igual que ensamblar piezas de lego, se trata de hacer sonar diferentes componentes armónicamente (instrumentos musicales, voz, o hasta las famosas copitas con varios niveles de agua).


Todas las piezas musicales tienen un ensamble, salvo las monoinstrumentales y los cantos a capella o sea, un sólo instrumento o una sola voz; lo interesante del asunto es cuando se mezclan en una sola canción instrumentos de diferentes tipos (de ahí la genialidad de la música de orquesta).

Dejo acá una demostración con algunos videitos, el primero, de RADAID, quien combina instrumentos musicales que uno no creería ni que existiran, el segundo de ellos, ZOE que, en el primer video deja ver todos y cada uno de los insrumentos q utiliza y en el segundo realza las sonidos con una excelente creación visual y finalmente un video de PLAYING FOR CHAGE, movimiento musical que recorre el mundo grabando partes aisladas de canciones para después realizar el ensamble (a la inversa de los anteriores) Sitios oficiales click sobre el nombre.








sábado, 18 de febrero de 2012

Cartas al rey de la cabina


A lo largo de veintidós cartas, el libro expresa con hondo lirismo el sentir de una joven ante su primer desengaño amoroso. Su vida, llena de expectativas, de pronto se ve desbordada por la falta de reciprocidad. A través de sus cartas, en prosa poética, la joven interpela e insiste ante su amado para entender. Quiere comprender, saber, explicarse qué ocurrió, qué alejó al Rey de la Cabina de su lado. La joven, Paloma, siente que el modo de distanciarse del mundo, en lo alto de una cabina de una grúa, se parece bastante a su desapego amoroso. (Reseña tomada de luispescetti.com)


PRIMERA CARTA DE PALOMA

Querido Rey de la Cabina:

¿No sabías que te iba a buscar por todas partes, por dónde fuera? ¿Por qué no lo hiciste más fácil? No hubiera ido contigo de todos modos, si no querías, pero, ¿acaso no lo querías? Júralo que no. Pero, entonces, ¿por qué irse de esa manera?

Ahora que sé que esta carta te va a llegar, aunque no te la den mis manos te va a llegar, me pregunto: ¿cómo será tu mundo ahí? Todo lo tuve que adivinar, tu silencio me llenó de palabras que iba encontrando, hebra con hebra.

¿Querías estar solo? ¿Era tanto ruido el amor?

Son demasiadas preguntas, incluso para quien no las puede oír. Ya imagino tu cara (no te preocupes, no tienes que poner otra. Puedo imaginar tu cara, sólo eso).

Mejor te hablo del tiempo, por ejemplo, que no es época de lluvias, y llueve.

Todo se moja sorprendido.

Cómo es la vida, ¿no? Será que uno se acostumbra a que, si todos los días sale el sol, el resto tendría que ser igual de previsible y, quizás, eso sea lo único que podamos esperar con confianza. Lo digo sin tristeza, y sin enojo, hay tanta libertad en esa idea de lo imprevisible (tú, que nunca podrías ir por un camino trazado, bien que me entiendes).

¿No son adorables los caminos mojados? Hoy podría haber regresado con el autobús, más rápido y más seca. Pero vino la lluvia y ¿qué hubiera hecho ahí encima entre las caras cansadas de otros pasajeros?. Me metí por el camino de tierra, de barro, es decir.

Encontré ese pedazo de cielo roto, ese vuelo quebrado, esa avecita muerta,

y yo y la lluvia y ya sabes…

Ya tenía mi cuaderno empapado, de todos modos, lo apoyé en una parte más seca (imposible, llovía, ¿te lo dije más de cien veces hasta que se humedezca la piel de esta carta?). Cavé un pequeño hueco con la mano, tomé el ave (¿se sigue llamando así?, aún cuando las alas… ya sabes). La guardé ahí, la cubrí. Y antes de que se tapara del todo, alcancé a ver cómo se convertía en un pez azul. ¿Guiñó un ojo? Eso no estoy segura, pero me pareció (de todas maneras, ¿me lo creerías?). Lo pondré así: creo (creo) que guiñó un ojo. Tal vez arrojó un beso, o simplemente se movió como cuando uno nace, y se dejó caer hasta el arroyo, que pasa ahí cerca (ya lo conoces).

Puse las palmas hacia arriba para que la lluvia me lavara las manos. Luego tomé el cuaderno, y seguí caminando, mirando hacia atrás, viendo las huellas que dejaba, toda llena de preguntas. Por ejemplo:

¿Desayunas?

¿Has visto caballitos de mar?

¿Y danzar a las algas?

Estoy segura de que tienes un perro, ¿cómo se llama? ¿O cómo te llama él? (es una broma, no te enojes).

¿Te has lastimado usando el hacha?

¿Pasaste frío alguna vez? (quiero decir: ¿hubo algún norte muy fuerte?)

¿Te volvieron más callado las estrellas?

¿Sigues haciendo juguetes?

¿Desde cuándo sabes manejar una grúa?

(ay, una pregunta, ay, que no quisiera escribir

porque haría que te dobles

hasta huir por el túnel

de tus propios bolsillos

pero

(cuatro letras que hacen una puerta mágica)

pero

¿cómo no voy a hacértela?

La tengo desde el día en que descubrí

que faltaban fotos

(¿pensaste que no me daría cuenta?

no sé por qué lo pregunto, sé que lo hiciste a pesar de eso).

Tú que no llevas más que menos de lo necesario

¿por qué cargaste con algo

tan pesado como mis fotos?

¿O no pesaban?

¿Pudiste, por fin (¡ojalá, por favor!) ver que esa línea de tinta

azul como el pez

que serpentea en la hoja

después de obedecer mi mano

no eran rejas?

¿Harías el enorme milagro de usarla como alas?

Nada te atrapa

porque todo lo hace.

¿Me darías, entonces, el enorme regalo de ver la pequeña serpiente azul de esta carta,

esta huella azul de mi pensamiento en la hoja,

como una sola línea que juega para abrazarte y la risa?

Querido amigo

(puedo llamarte así,

ni todos los besos del mundo impedirán

que también te llame de esta manera)

Querido amigo

pretendes que nada te atrape

porque sientes que todo lo hace.

Ay, ¿y si vieras que de verdad nada te atrapa?

¿De qué llenarías tus bolsillos?

(¿¡de qué no los llenarías!? más bien, famoso glotón).

Por suerte tus bolsillos siempre serán más hambrientos

que tu prudencia y cualquiera de los hilos quebradizos

de cualquiera de tus miedos.

No te enojes si me pongo tan cerca,

piensa que fue el día de lluvia, y el camino de barro

y mi cuaderno empapado, y el pez azul de la avecita muerta

y los árboles que se inclinaban como ballenas en la orilla.

(¿Podrías creer que tuve que ayudarlos, uno por uno, a regresar al mar?)

Son los feroces días de lluvia, arrastrados con cuadernos, pisando el barro

los mismos que emborrachan los árboles hasta el descuido,

hasta correr peligro, porque se olvidan si eran de agua o de tierra

y nada más se inclinan, porque eso era todo lo que querían hacer,

y tuve que ayudarlos, uno por uno, porque no se querían levantar.

Llené la casa del barro que traía en los zapatos y empapé el suelo

al quitarme la ropa mojada.

Y tú, allá alto, manejando tu grúa.

Imagino que hoy no podrías ver qué tomas ni dónde lo dejas

en tu cabina más alta que las nubes.

Tu solitario reino de las alturas,

y de todos modos

ayudando a los demás.

Te pido,

por favor,

que la mano infinita de tu amable grúa jirafa

tome mi carta y la alce

(no le va a costar mucho trabajo, en cualquier caso)

y la alce hasta el Rey de la Cabina.

Que no se caiga,

por favor,

ni el pedazo de caña de azúcar

ni la pluma del pez azul

ni el dibujo de los árboles inclinados

ni las algas de la tinta en los renglones

ni el pañuelo

ni el aire.

Paloma

miércoles, 15 de febrero de 2012

Olé!

Hermosa, y sencillamente inspiradora conferencia de Elizabeth Gilbert autora de comer, rezar, amar (eat, pray, love). Más conferencias en Ted.com









lunes, 6 de febrero de 2012

Recibí tu declaración de amor con fecha del viernes 23

Si así empieza, como estará lo demás... Un cuentito por demás divertido. A esta, la primera parte le siguen varias más, para leer el texto completo click acá (Texto original de Anita amor)

Estimado Alberto: recibí tu declaración de amor con fecha del viernes 23, misma que paso a responder.
Primero que me pareció medio larga. Ni sabías en qué andaba, entonces te mandaste más por entusiasmo tuyo que por otra razón.
En la parte que ponés “que me amás desde el primer día que me viste”, ¿a vos te parece?, para empezar no indicás qué día fue, no puedo saber si yo también te vi o me llevás ventaja. Sí recuerdo cuando nos presentaron, y ahora entiendo la sonrisa que traías, porque ya venías emocionado, por así decirlo.
Cuando afirmás que “he nacido para hacerte feliz”. No puede ser cierto, ahora no sé cuántos años tenés, pero desde que naciste hasta ahora, ni un poco mejoraste mi vida. O llevás un atraso que ni te cuento o es una de esas frases que se dicen por decir.
¿Que pasás noches sin dormir? No sé si estás tomando algo, ¿qué querés que haga? Podría cantarte una canción tranquila, pero no soy de cantar en público, no sé, me da vergüenza. Probá ir al médico.
Después decís que las estrellas te dicen mi nombre. ¡Estaría todo el mundo llamándome por teléfono si fuera cierto! Móviles de televisión a la puerta de mi casa, la NASA. “¡Ani, las estrellas le dicen tu nombre a un flaco!”. Nada que ver.
Que pasás las horas lánguidamente. ¿Vos buscaste qué quiere decir esa palabra? Para mí que quisiste decir otra cosa.
Por último me pedís que te dé una respuesta y que la vas a esperar con ansiedad. Calmadito, por favor, porque lo que menos quiero es andar con gente nerviosita.
Te voy a ser sincera, me llegaron tres o cuatro cartas de amor más, ¡a cuál más disparatada y boba! Así que la tuya, dentro de todo, fue la mejorcita.
De modo que acepto tu propuesta, vení con flores mañana a partir de las cinco y seremos felices para siempre, mi amor.

Tuya de todo corazón

Anita

martes, 1 de noviembre de 2011

Volver


--¿Por qué volver a regar la planta muerta?
--Porque existe la esperanza de que en realidad nunca estuvo muerta.

Y es que esta planta nunca murió... se deshidrató quizás un poco pero seguimos todos aquí.

¿Por qué escribir en el blog nuevamente? Pues porque he sido testigo de las maravillas que en educación y con educación se logran.

TUYAEXISTES es un grito de personificación y empoderamiento del individuo (niño, anciano, joven, adulto) por reconocer y nutrir su educación desde el momento y lugar en el que se encuentra.

Sé que en este blog (como en la vida) no todo ha sido un acierto y también sé que este blog (como la vida) si irá llenando poco a poco de nuevas experiencias y establecerá vínculos dentro y fuera del lugar más importante (uno mismo).

martes, 23 de agosto de 2011

Presunto donativo


La historia detrás de la distribución de las ganancias en taquilla de Presunto Culpable, puede desilusionar a muchos seguidores de su causa, entre ellos a casi 2 millones de mexicanos que vieron el documental.


Porque el director de Cinépolis, Alejandro Ramírez, dijo que la ganancia sería “utilizada para mantener viva la causa de Presunto Culpable”, cuando entregó el cheque simbólico a la Asociación de Beneficencia Privada Renace, que se ocupa de impulsar la reforma penal y que defiende a los reos que son víctimas de acusaciones infundadas.

Pero de los más de 80 millones que Presunto Culpable recabó en taquilla, Renace sólo recibió 6. Menos del 10 por ciento de la taquilla.

Una cantidad que ni siquiera cubre lo invertido por Renace, incluyendo lo aportado por los patrocinadores de esa organización a la producción del documental.

Ahora Cinépolis aclara que quizás hubo confusiones en la asociación Renace, porque el compromiso original era que regresarían el porcentaje que generalmente cobra una distribuidora: sólo las ganancias netas de la distribución.

Esto, a pesar de que tanto el director del documental, Roberto Hernández, como los productores de Organización Ramírez, difundieron públicamente que su trabajo sería pro bono y sin fines de lucro. Compromisos que se volvieron parte de la marca del documental.

Por eso varios miembros del patronato de Renace están molestos. Llegó menos del 10 por ciento de lo que se recabó en bruto, y para la institución, Presunto Culpable significó mucho tiempo y hasta dejar de percibir donativos que fueron directamente a la producción.

Uno de los patrocinadores molestos, que prefirió guardar el anonimato, indicó que aunque no esperaban una taquilla tan considerable, lo que indigna es el engaño a la causa de la asociación, que no se haya cumplido con lo prometido.

Para él, tal vez Cinépolis inició con la idea de hacer su trabajo pro bono y dar las ganancias a Renace, pero una vez que vieron los más de 80 millones recabados, se arrepintieron y decidieron aprovechar la ganancia.

Y es que públicamente, en un foro que organizó Renace hace algunos meses en la Ciudad de México, se les entregó un cheque simbólico de 27.2 millones por las ganancias brutas de Presunto Culpable.

Pero el dinero nunca llegó al presupuesto de la organización pues fue reducido con varios cobros o porcentajes que según refiere Cinépolis fueron para los productores ejecutivos, Roberto Hernández y Layda Negrete.

Finalmente a la ONG solo le entregaron 6 millones a pesar de que en teoría ellos -o al menos el presidente Ernesto Canales- también aparecían como productores del documental en los créditos del mismo.

Por eso los patrocinadores de Renace y del documental en Monterrey solicitaron reunirse con los directivos de Cinépolis para preguntar: ¿por qué tan poco donativo?, ¿por qué se restaron tantos porcentajes -incluido el Impuesto Sobre la Renta- a un donativo?

Y es que los 6 millones de pesos sí representan un poco más del presupuesto anual que regularmente reúne Renace, que es de 4 a 5 millones. Pero aún así no serán suficientes para la causa de la asociación, porque con la proyección nacional que le dio la película ahora necesita más recursos que nunca.

A raíz del documental, ahora reciben llamadas y correos electrónicos del Estado de México, Yucatán, Chiapas, Oaxaca, y de otros sitios donde les piden ayuda legal para casos de “presuntos culpables”, gente inocente que tiene llenas las cárceles de todo el país.

Y Renace tiene muchos proyectos en puerta para profundizar la labor en la que ha tenido importantes logros.

Por ejemplo, la meta de que Nuevo León sea uno de los precursores de los juicios orales, es en parte gracias al cabildeo de la asociación.

Así como las más de mil 200 personas atendidas al año, de las cuales muchas son liberadas de la cárcel en circunstancias muy similares a las de Toño, el protagonista del documental.

Son cientos los casos de éxito de gente que salió de la cárcel y regresó con sus familias.

Como Verónica Vázquez, madre de familia que pasó injustamente dos meses en el penal por una falsa acusación de despojo de inmueble.

Con un presupuesto mayor, las labores de Renace podrían multiplicarse. En el caso de recibir los 27.2 millones que Cinépolis prometió públicamente, la causa se abría multiplicado 5 veces.

Pero con los 6 millones que finalmente recibieron, solo pueden cubrir un año de operaciones, sin un crecimiento, luego de invertir por meses en la película.

domingo, 31 de octubre de 2010

Porque todos somos Marcos.

Sin el afan de embriagarlos de indigenismo y después de fructiferas experiencias les dejo este video como inicio y fin de un reporte ciclico en el que narraré lo vivido, lo sentido y lo aprendido de esta experiencia.Por lo pronto disfruten y mediten el siguente video.

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